El proyecto presenta una arquitectura audaz, definida por volúmenes de madera oscura y planos blancos, donde la luz interior es la protagonista.
Nuestro proceso técnico se concentró en el control lumínico. Recreamos con precisión el brillo cálido que emana de los interiores y el efecto de los focos puntuales sobre las texturas clave, como la mampostería de ladrillo en el muro perimetral y el asfalto mojado.
El texturizado y el amueblado virtual (staging) fueron esenciales para la atmósfera. Las texturas reflectantes de la calle y los vehículos deportivos se combinaron con los tonos mate de la fachada para crear una escena de lujo, movimiento y misterio.
El resultado es una pieza visual dramática e inmersiva que resalta el diseño estructural y ofrece una perspectiva emocionante de la vida nocturna del proyecto.